Ciudad de Recreo
“Porque donde éste vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” Mateo 6:21
La obra en la ciudad de Recreo comienza en el año 2019 con la Horita Feliz Nazaret la cual se desarrollaba los días sábados en barrio “Las Mercedes”, con un promedio de 40 niños y adolescentes.
Viendo las distintas necesidades de las familias, nos propusimos como equipo de siervos el poder ayudar. Lo primero que sentimos en el corazón es poder darles un almuerzo cada sábado. Esto fue posible gracias a gestiones realizadas ante la Municipalidad de Recreo, quienes nos dieron su apoyo ayudando con un bolsón de alimentos. Además, muchos hermanos de la Iglesia se movilizaron para colaborar con su trabajo en la cocina y también con ayuda económica.
Para las fiestas de fin de año del 2019 pudimos bendecir a 10 hogares con una caja navideña, ya que la situación económica por la cual estaban atravesando era muy crítica.
Debido a la pandemia por el COVID-19 y respetando el aislamiento preventivo y obligatorio, no pudimos continuar con el comedor cada sábado. Es por esto que buscamos nuevas formas de llegar a los hogares.
Gracias a la ayuda del Banco de Alimentos (organización sin fines de lucro, que se dedica al rescate de alimentos para facilitar a diferentes ONGs, comedores y asociaciones encargadas de brindar alimentos a personas de bajos recursos económicos) preparamos semanalmente cajas con mercadería las cuales repartimos a los hogares. Comenzamos con las 10 familias que teníamos identificadas y actualmente estamos ayudando a 25 familias de bajos recursos.
El fin de este servicio no es solo el de asistencialismo social ayudando en este tiempo de crisis. Es por eso que también llegamos a cada hogar con diferentes recursos espirituales como: folletos, revistas, devocionales diarios por WhatsApp, orando en cada hogar por las necesidades personales que nos comparten cuando llegamos con la ayuda alimentaria. Nuestro objetivo, además de ayudar es principalmente evangelizar a cada familia.
Nos llena de gozo y alegría a nuestro corazón, el ver como en tan poco tiempo se ha podido extender la misión que nos propusimos. Notamos la apertura y cariño con la que nos reciben, mostrando el interés y sensibilidad espiritual. Esto nos alienta y u nos suma fuerzas para continuar trabajando en esta obra y concretar los proyectos que Dios nos muestre a su tiempo.
Es nuestro deseo que estas vidas puedan entregar su corazón a Jesús y encuentren sólo en El su especial tesoro.