Somos una comunidad de fe que reconoce a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas y como única autoridad de la Iglesia. Por eso, buscamos seguirle, adorarle y anunciar su mensaje de salvación y vida eterna.
Entendemos que la Iglesia no es solamente un lugar de reunión y encuentro, sino un cuerpo vivo, formado por personas que hemos sido llamadas a caminar juntas, edificándonos en el amor de Cristo, creciendo en la fe por medio de su palabra, sirviendo a Nuestro Dios y también a los demás.
Como Iglesia Cristiana Evangélica Central, anhelamos ser una comunidad que:
- Adore y ame a Jesucristo, reconociéndolo como Señor y cabeza de la Iglesia, y procurando que toda nuestra vida y ministerio estén centrados en Él.
- Alcance y acompañe a las personas, atendiendo las necesidades de nuestros prójimos y compartiendo con ellos el mensaje transformador del Evangelio de Jesucristo.
- Genere espacios de comunión, donde personas de todas las edades puedan encontrarse, relacionarse, compartir la vida y crecer juntas en la fe.
- Enseñe fielmente las Sagradas Escrituras, procurando conocer y vivir todo el consejo de Dios, para que cada persona pueda crecer espiritualmente y desarrollar una fe madura.
- Promueva el servicio, reconociendo que Dios ha dado dones y capacidades a cada miembro de su Iglesia para ponerlos al servicio de los demás y para la edificación del cuerpo de Cristo.
Creemos que cada persona tiene un lugar y una función dentro de la Iglesia. Por eso, buscamos crecer juntos, ayudándonos mutuamente y poniendo nuestros dones al servicio de Dios y de los demás.
«Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.» Efesios 4:15-16 Reina-Valera 1960